Creerse que la reforma laboral proyectada va a crear empleo es como creer que se puede crear empleo destruyéndolo. El argumento es el de siempre, nos lo vistan como nos lo vistan: hay que abaratar el despido y reducir derechos de los trabajadores porque si no a las empresas les va dar miedo de contratar, vaya a ser que luego no puedan despedir cómodamente. Así no se crea empleo, así no puede haber un consumo adecuado y estable que estimule la economía. Es una victoria más de los plutócratas y de las oligarquías financieras que controlan los medios de producción, quienes durante los años de crecimiento brutal que precedieron a la crisis en España obtuvieron unos beneficios empresariales netos que crecieron un 73% al tiempo que los costes laborales se incrementaban tan sólo en un 3'7%. Durante ese período, en la zona euro los beneficios empresariales netos crecieron un 33% y los costes laborales, un 18%. Para crear empleo realmente hay que superar esta lógica neoliberal y apostar por...
Reflexiones de un joven de izquierdas sobre la política y la sociedad