Lo digo como lo siento y como lo pienso. No es una medida agradable, pero hace falta en este país una huelga general. Un 20% de paro, un 20% de población bajo el umbral de la pobreza, la precariedad laboral, el fracaso escolar, un Estado del Bienestar débil, enfermo y poco redistributivo... Son datos que me sonrojan como español, son datos ante los que me siento impotente, porque detrás de los datos se esconden las realidades socioeconómicas. Es, por tanto, más necesaria que nunca, la movilización de la clase obrera, de forma pacífica, pero rigurosa. No porque en nuestro país exista una cierta democracia la lucha obrera ha terminado, no porque está tan vigente como siempre: si no quiere ver más mendigos durmiendo entre cartones, el pueblo obrero se tiene que movilizar. Porque ya está bien de que siempre ganen los mismos, oligarcas y plutócratas; porque queremos ver una sociedad mejor, con niños bien nutridos estudiando en buenos colegios, con pocos enfermos y bien atendidos en los hosp...
Reflexiones de un joven de izquierdas sobre la política y la sociedad