Las elecciones legislativas americanas están a la vuelta de la esquina. Se dice que serán la prueba de fuego de la Administración Obama, y dado que, pese a la mejoría de la economía estadounidense, ésta no termina de remontar el vuelo, el Partido Republicano se frota las manos esperando una derrota más que segura de los demócratas en estas elecciones legislativas, en donde se renueva a una parte importante de las cámaras. Una victoria republicana podría obstruir toda la acción de gobierno del presidente Obama hasta las próximas presidenciales de dentro de dos años. Eso, o someterlo a un chantaje para que gire violentamente a la derecha, cosa que ya consiguieron hace dieciséis años con el presidente Clinton, que cayó derrotado en las legislativas de 1994. Eso es democracia, lectores, cuando gobierna el Partido Republicano lo hace con una política brutal de derechas, y cuando no, se valen de lo que sea para que se sigan implementando sus medidas basadas en despellejar el ya famélico Esta...
Reflexiones de un joven de izquierdas sobre la política y la sociedad